
ACATEMOS LAS NORMAS PARA ELIMINAR EL COVID-19.
Nuestra Economía esta demasiado débil para un rebrote
Comentan los expertos que la solución definitiva no la tendremos hasta que se obtenga la vacuna contra el virus que nos está afectando. Nadie se atreve a pronosticar una fecha a pesar de que miles de investigadores están trabajando para descubrirla cuanto antes. Parece que empezamos a doblegar la curva de contagios y fallecidos, pero debemos estar atentos para evitar un posible rebrote.
La pregunta es si estamos preparados para afrontar lo que nos viene. Pese a que la mayoría de la población cumplió con lo establecido, el primer día en que los niños pudieron salir a la calle, se mostró que mucha gente no siguió las recomendaciones de seguridad que las autoridades sanitarias establecieron a tal efecto.
Lo mismo podríamos decir de las primeras salidas de adultos. Las imágenes de las salidas de los últimos fines de semana son el reflejo de que mucha gente quiere que vuelva la punta del Covid-19. Hay que evitar repetir estas actuaciones a toda costa.
El por qué hay que evitarlo es muy sencillo. Un rebrote nos condena a un nuevo confinamiento total y a un nuevo parón de la economía que, esta vez, podría ser fatal. No hay empresa, por grande que sea, que pueda permitirse un año casi en blanco. De hecho, hay autónomos que no saben el tiempo que podrán resistir sin trabajar, sobre todo los que viven al día y encima trabajan en los sectores más castigados como el de restauración o el turismo. La nueva normalidad es aquella en la que podamos volver a trabajar siguiendo unas estrictas conductas de seguridad.
Imágenes como las presenciadas en estos últimos fines de semana no pueden repetirse. Sólo acatando las normas conseguiremos reactivar la economía e ir volviendo poco a poco a la normalidad, la de verdad. Será entonces cuando se podrán exigir responsabilidades por una gestión que habrá sido más o menos acertada. Una buena muestra de lo importante que es volver a rodar es la predisposición con la que empresas, sindicatos y administraciones están redactando protocolos de seguridad que se adapten a las demandas de todos, siempre garantizando la seguridad de todos los trabajadores.
Pero no olvidemos que la responsabilidad se antoja indispensable para abatir al Covid-19, un virus que ya se ha cobrado demasiadas vidas, tanto personales como económicas. Algunos negocios nunca volverán a levantar la persiana. Sólo podremos evitar que el problema persista acatando las normas y siguiendo escrupulosamente todas las recomendaciones de los expertos.
David Picó Martínez
Agente Bankinter – Grandes Patrimonios
Socio fundador de Affin Capital Patrimonial SL.